sábado, 2 de marzo de 2019

RECUERDOS DE CANCIONES




Su situación era de lo más absurda. Hacía un hermoso día de sol en la reserva, lejos se escuchaban las voces de los turistas que sacaban fotos frente a la cascada y el caía y no era el momento de ponerse a recordar canciones pero eso era lo único que se le venía a la mente; los acordes de Don´t crash the ambulance y la voz de Mr. K diciendo "Mira y aprende, Julián, mira y aprende".  

Un pequeño peñasco se había desprendido de la roca y él miraba al cielo despejado mientras caía. Su situación era de lo más absurda, ni siquiera le gustaba tanto la música. Preparaba el cuerpo para la embestida del arnés, trataba de mantenerse paralelo a la pared pero sólo recordaba canciones; la de Sting que narra el romance del rey David con Betsabé o la de Marc Cohn que afirma que Dios maneja un Ford Thunderbird plateado; incluso recordaba la intro de Lauryn Hill, el profesor pasando lista y ella que no aparece.

Debido, en parte, al peso de los mosquetones, su cuerpo se había girado y empezaba a preocuparle recibir el golpe de la cuerda en una mala posición. Sin embargo, nada conseguía acallar las rimas que se le venían a la memoria. Por ejemplo, en la canción de Susan, My Fault, cuando ella dice que tiene veintiséis años de edad y no está casada antes de morir de sobredosis de hongos. O el famoso pareado de Miraditas que reza "Si fuera doctor estaría en bancarrota porque sanaría a todos mis pacientes, no podría convertir a nadie en farmacodependiente". En una fracción de segundo, pequeños fragmentos que había escuchado con su padre o sus amigos se habían apropiado de sus pensamientos. 

Su situación era de lo más absurda; hacía un hermoso día de sol en la reserva y él caía hasta que por fin sintió el tirón del arnés en la cintura. Su columna se torció, creyó que iba a romperse pero la cuerda amortiguó el impacto. Entonces estiró las piernas y se llevó las manos a la cabeza pero nada sucedió, quedó allí rebotando, suspendido sobre su compañero que desde abajo le gritaba - ¿ Estás bien ? - . - Sí - contestó con el corazón agitado. No era el momento de ponerse a recordar canciones. 







Nosecuenta 2019
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domingo, 24 de febrero de 2019

NEGRO MEZCLADO







- Yo no cambiaría - dijo - mi forma de vivir por la tuya -

L. Tolstói





Nunca me dijo su nombre, ese era el trato. Nos juntábamos en el estacionamiento del Líder, abría la maleta del auto, me entregaba el bolso y se largaba. Por correo, sin embargo, era más abierto. Documentaba el proceso de manufactura de cada frasco, paso por paso y me enviaba los videos. " Para que no le vendan gato por liebre " , ponía abajo. Con el tiempo llegué a conocer su método, era meticuloso hasta el hartazgo; confiaba, desde luego, en que nadie intentaría replicar una fórmula tan enrevesada como la suya. Y tenía razón, yo miraba los videos para distraerme. Pesar, moler, hervir, mezclar. Pesar, moler, hervir, mezclar. Una y otra vez, los guantes amarillos moviéndose de la pesa al mortero, del mortero a la olla, de la olla al frasco. Una hora, dos horas, tres horas de cine mudo, de marionetas amarillas bailando entre los recipientes. Al final mostraba el color a contraluz, lo vaciaba en una botella y volvía a empezar. 

Nunca comprendí por qué se tomaba tan en serio su trabajo, a fin de cuentas, sabía lo que hacíamos con las botellas. Mi hermana y yo las diluíamos en agua y las usábamos para rellenar cartuchos de impresora que luego vendíamos en la universidad. Sólo conservábamos las etiquetas de las botellas donde anotaba con perfecta caligrafía los nombres de los colores; Azul Pehoé, Blanco Porcelana, Naranjo del Buda, etc, etc. Una vez le pregunté por qué nos vendía la tinta tan barata. " Produzco más de la que necesito " contestó. Para nosotros, estudiantes de ingeniería comercial, no tenía sentido. Hacíamos dinero arruinando un producto de primera calidad para que pareciera el producto de tercera que falsificábamos. Y daba la impresión de que, salvo Epson, todos salíamos ganando.

La última vez que lo vi, le dije mi nombre pero no me respondió. A la semana siguiente esperé cerca de dos horas en el estacionamiento, me pregunto qué habrá sido de él, todavía miro sus videos de vez en cuando. 











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